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¿Sabes porqué se forman los cálculos renales?

¿Sabes porqué se forman los cálculos renales?

Los cálculos renales, piedras en el riñón o Nefrolitiasis es una masa dura que se origina gracias a los cristales presentes en la orina.

Muchas veces, los compuestos naturales y químicos en la misma previenen su formación.

Sin embargo, puede darse el caso de desarrollar la enfermedad, por lo que es necesario conocer los síntomas, efectos, causas y posibles tratamientos para eliminarlos. Además, si no se tratan con tiempo, pueden causar daños irreversibles y su posible reaparición.

Por otra parte, los tipos de cálculos difieren. Por esta razón en necesario un análisis de los mismos para poder erradicarlos y construir una vida saludable para que su aparición vuelva a suceder.

Causas de la formación de los cálculos renales

Cerca de 5% de mujeres y 10% de los hombres sufren de cálculos renales en Estados Unidos a lo largo de sus vidas. Esta dolorosa enfermedad representa una pérdida de $2 mil millones de dólares al año, los cuáles se forman cuando la orina posee una cantidad de sustancias específicas en la orina. De esta manera, se crean pequeños cristales que se convierten en cálculos que pueden tardar semanas o meses en adquirir consistencia y ser formados.

Las personas que no toman suficiente líquido tienen  más riesgo de padecerlos. Sin embargo, estos pueden producirse con más probabilidad si se producen menos de un litro diario de orino, lo cual equivale alrededor de un cuarto de galón.

Por otra parte, si bien los cálculos renales pueden eliminarse del cuerpo sin causar efectos permanentes, son dolorosos y tienen la capacidad de generarse de nuevo si no se encuentran y se establece un tratamiento. De esta forma, si se asisten con un largo plazo de por medio entre la aparición y el tratamiento, se causan repercusiones en el riñón y otros efectos adversos.

El doctor Glenn Preminger, director del Centro Completo del Cálculo Renal de Duke y , profesor de cirugía urológica de la Universidad de Duke afirmó que: “No hay ninguna duda de que los cálculos renales están relacionadas con la obesidad” . El doctor también participó como coautor en hallazgos parecidos de un estudio en el Journal of Urology.

Síntomas

Dolor en los riñones

Es muy común que en la formación de los cálculos renales no se presenten síntomas hasta que estos bajan por los conductos llamados uréteres, por los cuales la orina se transporta a la vejiga. De esta forma, cuando aparecen los cálculos puede bloquearse y perjudicar el paso de la orina desde los riñones.

Existen diversos síntomas que la enfermedad traer consigo. El principal es el dolor intestinal que comienza esporádicamente de forma repentina y puede sesear de la misma forma. De esta forma, existen dos formas de padecer este dolor. El primero, se contrae en un costado de la espalda o en  el área abdominal. El segundo dolor tiene la posibilidad de extenderse a los testículos (dolor testicular) o al área de la ingle (dolor inguinal).

Otros síntomas que pueden originarse son:

  • Vómitos
  • Sangre en la orina
  • Náuseas
  • Color anormal en la orina
  • Escalofríos
  • Fiebre

Efectos

Entre los efectos hay posibles complicaciones que, si no son tratados y se les ve con indiferencia, pueden surgir complicaciones más serias debido al impedimento de los cálculos en el flujo de orina. Estas pueden ser, entre otros, lesión renal e infecciones recurrentes.

Posibles complicaciones:

  • Infección de las vías urinarias
  • Uropatía obstructiva unilateral aguda y blanqueamiento del uréter
  • Daño renal y problemas con la cicatrización
  • Reaparición de los cálculos
  • Perdida de funciones o disminución en el riñón dañado 

Tipos de cálculos

Cálculos renales

Se debe tomar en cuenta que existen diferentes tipos de cálculos para poder identificarlos y conocer su tratamiento:

  • Los cálculos de cristina: éstos pueden formarse en personas con el trastornos de cistinuria, el cuál es hereditario y pueden padecerlo tanto mujeres como hombres.
  • Los cálculos de calcio: éstos son los más comunes y los sufren con más probabilidad los hombres entre 20 y 30 años. Son formados cuando el calcio es combinado con diferentes sustancias como el fosfato, carbonato o el oxalato (sustancia más frecuente). Esta última sustancia se encuentra en varios alimentos como las espinacas o en suplementos de vitamina C. Además, otras enfermedades del intestino delgado incrementan la aparición de cálculos de calcio.
  • Cálculos de ácido úrico: son más comunes en hombres que en mujeres y pueden suceder con quimioterapia o gota.
  • Los cálculos de estruvita: radican en mujeres que tienen infecciones urinarias, los cuales pueden crecer hasta llegar el tamaño capaz de incomunicar  la vejiga, el riñón y los úteres.

Además, otras sustancias pueden formar cáclulos como los medicamentos indinavir, aciclovir y triamtereno.

Tratamiento

El tratamiento de los cálculos renales puede empezar con una dieta especial. Luego de que el médico averigüe el tipo de cálculo y realizar distintas pruebas para determinarlo, se puede concebir una dieta específica necesaria para disminuir y desaparecerlos. Un nutricionista o dietista se puede proveer el nuevo menú, aunque en cualquiera dieta es muy probable que se cambie la cantidad de potasio, sal, líquido, proteína, oxalato y calcio que se consuman.

Una forma de evitar y desaparecerlos es toar entre 6 a 8 vasos de agua al día para que el cuerpo pueda producir una gran cantidad de orina. Sin embargo, el dolor puede ser de una intensidad extrema que la necesidad de analgésicos narcóticos es necesaria. Además, si este dolor es insoportable, la persona debe ser hospitalizada con la necesidad de líquidos a través de una vena (intravenosos).

Junto a esto, el tratamiento específico depende del tipo de cálculo formado y los síntomas producidos. Sin son de tamaño pequeño, los cálculos tienden a salir por sí mismos y, si estos evacúan el cuerpo, la orina tiene que ser guardada para poder analizar el cálculo y evitar futuros inconvenientes.

De esta forma, dependiendo del tipo de cálculo, hay algunos medicamentos que el médico puede proveer para prevenir la formación o estimular su descomposición eliminando el material que lo está causando. Algunos pueden ser los siguientes:

  • Diuréticos (diuréticos de tiazida)
  • Diuréticos
  • Antibióticos que sirven par para los cálculos de estruvita
  • Citrato de sodio y bicarbonato de sodio
  • Alopurinol para  tratar los cálculos de ácido úrico
  • Soluciones de fosfato

Si la cirugía es necesaria, el cálculo o síntoma debe cumplir estas características:

  • El cálculo tiene que ser lo suficientemente grande para poder salir por sí mismo
  • El cálculo tiene que estar causando una barrera en el flujo de orina a la vez que provoca daño renal e infección
  • El cálculo debe estar en crecimiento continuo
  • El dolor es extremo e insoportable

Ahora bien, la preocupación de los tratamientos genera menos preocupación, debido a que éstos han disminuido en el ser invasivos. De esta forma, hay varios que no producen o sus complicaciones no son serias:

  • La nefrolitotomía percutánea:  se utiliza cuando los cálculos son muy grandes y están cerca del riñón o en él.  Si esto sucede, el cálculo es removido por una sonda llamada endoscopio, la cuál es introducida al riñón a través de una pequeña incisión quirúrgica.
  • La ureteroscopia: se puede dar al tener los cálculos en las vías urinarias bajas.
  • La litotricia extracorporal: en ella se utilizan ondas de choque para suprimir los cálculos que son más pequeños que media pulgada. Tienen que encontrarse en el uréter o cerca del riñón para poder utilizar el método. De esta forma, implementando ondas de choque u ondas sonoras se rompen los cálculos, los cuales son eliminados por la orina.
  • Por otra parte, en algunas circunstancias la cirugía abierta o nefrolitotomía es necesaria. Sin embargo, solo es empleada si otros métodos no pueden ser ejecutados o no funcionan.

Consejos para evitar la aparición de cálculos renales

Si se toman en cuenta estos consejos específicos, como un sencillo cambio en la dieta, pueden evitarse los cálculos renales. Por otra parte, se su padecimiento ya ha sido efectuado con anterioridad, se deben tomar precauciones para futuras complicaciones o apariciones.

  • Los cálculos renales pueden ser hereditarios. Además, si se han presentado con anterioridad, se recomienda tomar abundante líquido. Como ya se mencionó anteriormente, entre 6 a 8 vasos de agua por día para que el cuerpo pueda producir orina suficiente. Aunque, hay algunos que sugieren tomar 12 vasos de 8 onzas de agua al día.
  • Con respecto a los líquidos que hay que ingerir, no se debe olvidar que algunos líquidos tienen la capacidad de deshidratar más rápido. Por esta razón, las personas eviten su consumo. Por ejemplo: las bebidas que contengan cafeína o alcohol.
  • Hay que tomar en cuenta en todo momento el tipo de cálculo presente para tomar los medicamentos indicados. Hay algunos que, al administrarlos, tienen el poder de disminuir ciertos compuestos en la orina que producen los cálculos renales o bien, para reducir la disposición que la orina presenta para formarlos.
  • Se pueden realizar cambios en la dieta para evitar que sustancias ingeridas formen cálculos renales y puedan volver a presentarse si hay antecedentes de ellos. De esta manera, se recomienda disminuir el consumo de lácteos como quesos y leche.
  • Si se contraer cálculos de oxalato, se tiene que disminuir ingerir bebidas gasesosas, cacahuetes y chocolates.
  • Si se tienen cálculos cistinas deben reducir el consumo de pescados.
  • Para las personas que sufren de cálculos úricos, ingerir carne, anchoas y pollo no es una buena opción.
  • FUENTE: mejorconsalud.com

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