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Recuerda; ante el cáncer, esencial tener buena salud emocional

Recuerda; ante el cáncer, esencial tener buena salud emocional

Recibir un diagnóstico de cáncer es uno de los momentos más difíciles y que cambian por completo la vida, pues se comenzará una etapa llena de médicos, hospitales y medicinas, además de que la incertidumbre impera por no saber si se superará la enfermedad.

En ese momento la vida luce triste, confusa, llena de enojos y sin un futuro, lo que lentamente daña por dentro, justo lo que se debe evitar.

Sin importar lo grave u oscuro que pueda lucir esta etapa, no se debe dejar de vivir ni de tener una actitud positiva, pero ¿cómo se logra esto?

La Lic. Isabelle Alloi, fisioterapeuta oncológica del Centro Médico ABC, explica que en el cáncer es fundamental tener buena salud emocional, ya que eso beneficiará al estado físico y mejorará la calidad de vida.

El estrés y el miedo a morir, indica, son los peores enemigos de los pacientes que impiden tener una recuperación más rápida, por lo que hay que erradicarlos.

Para tener una buena salud emocional, la especialista indica que además del tratamiento farmacológico, se deben tener tres terapias, las cuales son.

  • Terapia física: se enfoca más en tratar el dolor o lesiones que puedan causar los tratamientos, así como en recuperar la movilidad de aquellos que hayan sido sometidos a cirugías. De igual manera, busca prevenir complicaciones como el linfedema, enfermedad que afecta a las mujeres que se sometieron a mastectomías.
  • Terapia emocional: se lleva a cabo con un psiconcologo quien debe enseñar a lidiar de forma saludable con la enfermedad y a controlar las emociones que puedan ser perjudiciales para el proceso. Este apoyo debe ser dado tanto a pacientes como familiares.
  • Terapia nutricional: es indispensable la asesoría de un especialista en nutrición para saber cuáles son los alimentos más recomendados, que aporten energía y que no causen daños.

“Lo ideal es tener el apoyo de estas tres áreas. El acompañamiento total al paciente, ha dado resultados impresionantes, por ejemplo, menor incidencia de depresión”, indica.

¿Cómo pueden ayudar los familiares?

Estas medidas son pensadas personalmente para el paciente, pero es importante que la familia esté involucrada para que sepa cómo ayudar y qué no debe hacer.

Alloi indica que la forma en que un familiar puede ayudar dependerá de cada paciente, pues cada quien enfrenta el proceso de diferente manera, aunque hay algunas medidas generales que pueden funcionar para todos.

  • Escucha con atención lo que necesita, sus inquietudes y temores
  • Acompaña a tu ser querido en todo el proceso
  • Observa qué es lo que necesita o cómo puedes ayudarle
  • Apóyale en sus visitas al médico y en la recuperación tras someterse a los tratamientos
  • Busquen juntos información sobre la enfermedad

“El miedo surge por el desconocimiento. Entre más informados estemos sobre el tema, menos temor tendremos”, señala.

Asimismo, hay algunas cosas que los familiares no deben hacer porque pueden hacer que el paciente se sienta más estresado.

“Se debe cuidar lo que se dice. Por ejemplo, decir ‘vas a estar bien’, o ‘échale ganas’, son cosas que frustran a los pacientes”, detalla.

Añade que estas frases no se dicen con el afán de molestar, sino que es una de las formas más sencillas que tienen las personas de acercarse a alguien en un momento difícil. Lo ideal es evitarlas y sustituirlas por las preguntas decir “¿cómo te sientes?” o “¿cómo puedo ayudarte?”

¿Y después del cáncer?

Las personas que superan el cáncer tienen una visión diferente de la vida y de lo que quieren hacer con ella, aunque al principio puede ser complicado retomarla.

Alloi indica que las actividades cotidianas se deben retomar de forma paulatina,  sin exigirse de más y escuchando siempre al cuerpo.

De igual manera, es recomendable hacer lo siguiente:

  • Hacer ejercicio
  • Comer sanamente y a las horas indicadas
  • Hacerse chequeos periódicos
  • Tener una vida activa

“Hay que enfocar la vida en la prevención, hábitos saludables y conscientes”, dice.

Asimismo, subraya que tanto en el proceso de la enfermedad y una vez que se supera, es fundamental que los pacientes tengan buena comunicación con su médico en donde se respete su privacidad. Esto los hará sentir más confiados y queridos.

“Estamos ahí para ellos, para que el tratamiento y la enfermedad sean menos duros. No están solos”, concluye.

FUENTE: sumedico.com

 

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