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Estas son las lesiones más recurrentes en los pies de un corredor

Estas son las lesiones más recurrentes en los pies de un corredor

Los movimientos de los pies no son los mismos cuando se hace running, que al caminar. La diferencia más importante es el tiempo que dura el pie en hacer contacto con el suelo.

Por muy corto que les parezca son medidas que tienen una influencia positiva o negativa, dependiendo de la forma en que corremos. Por eso siempre es importante que todo deportista desarrolle una buena técnica de carrera.

En el running, el contacto del pie con el suelo es de 0,2 segundos en cada zancada contra 0,3 de una disciplina como el ‘Jogging’ (trotar) y 0,6 cuando se camina normalmente. Esta medida es típica en el deporte de correr. Hay momentos en la marcha que se caracterizan porque ningún pie hace contacto con el suelo, detalle que ha llevado a varios especialistas a considerar el running como “una sucesión de saltos”.

Por esa razón también se incrementa el riesgo de sufrir lesiones en el pie, como en otras zonas (tobillo). A continuación vamos a explicarles algunas de las lesiones más comunes que sufre el pie cuando se corre.

El talón, la planta, el dorso del pie y la zona del antepié son las partes que más se afectan con esta disciplina deportiva. En la zancada, la pierna se ubica de manera que el peso lo reciben el talón y tobillo. A su vez, impulsan la extremidad inferior hacia adelante.

Para evitar lesiones, se aconseja a los runners que trabajen en mantener una buena elasticidad porque corren el riesgo de sufrir una fascitis plantar o tendinopatia de Aquiles, los dos problemas más comunes en dicha fase.

Luego viene la planta del pie. Entra en acción para que el cuerpo avance con tanta fuerza por el contacto del pie con el suelo, que fácilmente triplica el peso corporal. En consecuencia, las articulaciones de amortiguación (subastragalina, chopart y lisfranc) y estabilidad desarrollan un papel fundamental.

Las lesiones más comunes en esta fase son artrosis, causada por el exceso de pronación o supinación. Es más frecuente verlas porque el corredor ha hecho un esfuerzo grande por tratar de adaptarse a un terreno con irregularidades (desniveles, por ejemplo). Por eso aparecen los esguinces, una incómoda sensación de inestabilidad y mucho dolor en la planta del pie, como en el mismo empeine.

Por otra parte, cuando la zancada finaliza nosotros despegamos el pie del suelo con el antepié y la zona que se conoce como almohadilla plantar. Esto hace que el cuerpo avance por delante de la pierna. Aquí son claves la movilidad, potencia y estabilidad que brindan las denominadas articulaciones metatarso-falángicas. Las lesiones más frecuentes son placa plantar, sinovitis, neuroma de Morton y metatarsalgias.

La doctora Pilar Martínez de Albornoz, especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología, recomienda que los pies del corredor deben tener muchos cuidados, como estar bien hidratados, aconsejando hacer masajes con cremas hidratantes.

De la misma forma, explica que el movimiento del pie y del tobillo es muy importante porque ayuda al mantenimiento elástico de las articulaciones. Así mismo, estimula la circulación venosa, contribuyendo de forma positiva en el mejoramiento del edema y acumulación de líquidos.

Si tienen algún problema en los pies o tobillos, tan incómodos que les generan dificultades en la práctica del running, no duden en ir a un médico.

FUENTE: Futbolete

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