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Los venezolanos escapan del régimen de Maduro

Los venezolanos escapan del régimen de Maduro

Colombia se convierte en el gran centro de escape de miles de venezolanos que están huyendo del autoritarismo de Nicolás Maduro. En la última semana, un promedio diario de 3.500 personas sellan sus pasaportes ante las autoridades de Migración, sobre el «Puente Internacional Simón Bolívar», que comunica a San Antonio del Táchira con Cúcuta, Departamento Norte de Santander, para salir del país. Un paso peatonal que permite que hombres, mujeres, ancianos, niños, minusválidos que caminan ordenadamente con maletas, cajas, carretillas bolsos y enseres. Algunos con mucho. Otros simplemente con lo necesario.

Elizabeth Castillo tiene cerca de 30 años, es licenciada en Comercio Internacional, y forma parte de lo que se ha llamado la «diáspora bolivariana», unos miles de ciudadanos que en los últimos años han abandonado el país empujados por la escasez de productos básicos, la inseguridad y la crisis económica. Se puso como meta establecerse en Ecuador inspirada por un primo que lleva meses establecido en Quito. Como los pasajes de avión son escasos y costosos, emprendió el viaje por carretera.

Unas catorce horas separan a Elizabeth de su natal estado de Vargas hasta la frontera en San Antonio del Táchira. Al llegar le ha tocado hacer una fila de alrededor de cuatro manzanas desde primeras horas de la mañana hasta el anochecer, para que las autoridades migratorias le aprueben la salida. Ella no se imaginaba la odisea que tendría que pasar.

«Estoy desilusionada aquí nada funciona. Esto se convirtió en una dictadura, pero todo sea por un mejor futuro y así ayudar a mi familia. Al cruzar el puente comienza para mi una nueva vida rumbo a Ecuador. Esto es una aventura extrema salir por tierra», se lamenta Castillo.

Las autoridades venezolanas no reconocen que existe una crisis humanitaria severa. Los comercios cucuteños se abarrotan a diario de gente comprando. Alrededor de unos 25.000 venezolanos cruzan diariamente la frontera a Colombia y retornan a su país el mismo día con insumos por medio de una Tarjeta de Movilidad Fronteriza para facilitar los movimientos de las personas que viven en la zona fronteriza, según el director de Migración Colombia, Christian Krüger.

Las cifras son sorprendentes propias de un éxodo masivo provocado por una guerra. Lo cierto es que no existe conocimiento seguro y claro de quién regresa y quién se queda para siempre fuera de la tierra de la República Bolivariana.

Alexandra Pérez, una trabajadora informal que vive en el estado Mérida a cuatro horas de la frontera nunca pensó que le tocaría viajar semanalmente a Colombia para buscar medicinas y alimentos para su hija de quince meses, pero en el último año esa ha sido su rutina: «Estoy aquí hoy para colocarles las vacunas a mi hija. Allá en mi pueblo no se consiguen y si las encuentras son impagables, ya ni eso lo tenemos».

La ciudad de Cúcuta se ha transformado en la puerta de entrada principal de venezolanos que buscan como destino algún país de América del Sur y ha convulsionado el patrón de migración del continente. Venezuela fue uno de los países más ricos de América Latina. Su riqueza petrolera atrajo a inmigrantes de todas partes del mundo, pero la era chavista se encargó de ahuyentar a las elites económicas a países con mayores niveles de seguridad para la inversión. Los niveles de confianza deprimidos y la alta incertidumbre, junto con la falta de disponibilidad de bienes de capital, han llevado a una fuerte caída de la inversión.

Los rostros que se observan en el cruce fronterizo, no es del ciudadano que salía de la Venezuela en avión con los bolsillos llenos para invertir sino el de un éxodo empobrecido que en muchos lugares incluso no son bienvenidos.

Un hombre que logra cruzar el puente grita a la Guardia Bolivariana desde el lado colombiano: «Prefiero morir pobre, pero en libertad».

Venezuela entra en una nueva etapa de la crisis política y social. La aprobación de la Asamblea Nacional Constituyente coloca al país en una posición de mayor quiebre social, político y económico. La región se prepara para la mayor diáspora en la historia de venezolanos. Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), para el 2015 habían salido de Venezuela 606.281 personas, mientras que el Banco Mundial sitúa esta cifra en 655.400 a través de su iniciativa Knomad.

La dramáticas imágenes en las últimas semanas a través del puente de venezolanos huyendo desesperados, ha recibido amplia cobertura en la prensa mundial. Ahora los venezolanos pasaron hacer para la región lo que en otrora era huir de Cuba, Haití o México.

FUENTE: ABC

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