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El diccionario más triste de todo el mundo

El diccionario más triste de todo el mundo

Si es posible hacer una traducción del compendio de términos que va conformando la enciclopedia digital de John Koening es ese: ‘Diccionario de las Penas Oscuras’, en inglés, ‘The Dictionary of Obscure Sorrows’.

Entre los términos que forman parte de este diccionario de emociones melancólicas se encuentra ‘morii’, para definir la tendencia a registrar, fotografiar y grabar las vivencias para sentir que los momentos -y las consiguientes emociones- pueden quedarse quietos, como si se guardaran en una caja intactos para contemplarlos más tarde, como si el tiempo no hubiera pasado y pudieran hacer sentir lo mismo. Otro ejemplo es ‘zenosyne’, como la sensación del que el tiempo pasa cada vez más rápido, mientras aprendemos a vivir; ‘vemödalen’, el miedo de sentir que todo esté hecho ya, querer sentirse único y diferente en un mundo lleno de personas únicas y diferentes, y acabar haciendo lo mismo; ‘moment of tangency’, un instante de pausa para pensar en lo que algo pudo haber sido entre dos personas que siempre han llevado vidas paralelas, aunque puedan haber compartido ciudad, barrio e incluso casa. Y así John Koening ha inventado más de 100 términos, acompañados de su particular reflexión sobre el mundo.

Hay palabras en cada idioma que no tienen traducción, y que definen a la perfección sentimientos ecuménicos. También existen términos que van surgiendo para responder a una necesidad evolutiva, y definir situaciones que previamente no se daban porque el contexto histórico no lo permitía, como puede ser el ‘ghosting’ y otros términos que definen relaciones del siglo XXI. Pero el proyecto del alemán va un paso más allá: tratando de seguir una línea etimológica coherente, crea por su cuenta nuevos términos para definir situaciones y emociones universales, y las comparte a través de internet, mediante su diccionario online y a través de vídeos en Youtube acompañados de audio, imágenes, música y reflexiones sobre la vida.

Como explicó el autor de este curioso diccionario dentro del marco de conferencias de difusión de ideas de ‘TED’, “encontrar vacíos en el lenguaje de las emociones y procurar llenarlos”. Aunque como bromea en el vídeo, todavía está buscando una palabra que defina su tarea, la respuesta del público lo anima a continuar su labor: “pronto empecé a recibir comentarios que decían ‘gracias por poner palabras a lo que siento’. Es el poder de las palabras: hacen que nos sintamos menos solos. […] “, prosigue en su discurso. “Todos buscamos sentido a nuestras vidas y las palabras tienen que ver con ello. El diccionario da un sentido de orden a un universo caótico”.

Sin embargo, en su inspiradora charla también recuerda que a veces las palabras “hacen que nos sintamos encasillados, porque olvidamos que son inventadas y, cuanto más en serio nos tomamos las palabras, atrapados en nuestro léxico, más nos alejamos de la gente que no es como nosotros”.

Dado que la RAE ha aceptado muchas palabras curiosas por la popularización de su uso… ¿Llegará a aceptar alguna de las de Koenig?

FUENTE: heraldo.es

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