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Analiza si deberías (o no) comprar en #ElBuenFin2017

Analiza si deberías (o no) comprar en #ElBuenFin2017

Una nueva edición del Buen Fin se llevará a cabo del 17 al 20 de noviembre, y aunque podría permanecer indiferente a participar, si sale este fin de semana con su tarjeta de crédito en el bolsillo es probable que se halle frente a una vitrina debatiéndose sobre si debería endeudarse o no para comprar algo que no sabía que quería hasta ese momento.

La cantidad de negocios que participa es significativa. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), 57.2% de las empresas de comercio al por menor participaron en el programa en el 2016, y poco más de la mitad reportó haber percibido mayores ganancias que el año anterior, por lo que si es susceptible de caer rendido ante este tipo de rebajas, hay dos opciones: abstenerse de salir de casa, o hacerlo pero con un plan bien estructurado.

En este sentido, de acuerdo con varios especialistas, hay algunas preguntas que podrían servirle para delimitar lo que debería adquirir y cómo financiarlo.

LO BÁSICO

Para Mariana D. Padilla, directora de TOPP Inteligencia Empresarial, lo primero que habría que definir es si debería siquiera participar en el Buen Fin.

“¿Por qué es obligado que gaste? ¿Por qué es un requerimiento? En ocasiones la gente se endeuda a 12 o 24 meses en cosas que no le van a durar ni tres meses”, dijo.

En este sentido, Montserrat Reyna Miranda, profesora investigadora de la Escuela de Negocios del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), consideró que las personas sólo deberían gastar en aquello que sí necesitan.

“El Buen Fin es una oportunidad para comprar electrodomésticos o quizá muebles a mejor precio de lo que puede conseguir el resto del año, pero tal vez en otras cosas como perecederos quizá no sea lo mejor”, explicó.

Los productos útiles, consideró por su parte Mariana Padilla, también radican en aquello que hará más eficiente su negocio, en el caso de que corresponda, como los bienes que aumentan su capacidad de almacenamiento u optimizan su consumo eléctrico, por mencionar algunos ejemplos.

Sin embargo, ante estos gastos es importante ponerse un margen de gasto razonable: si encuentra algo que le gusta, asegúrese de que está dentro de sus posibilidades y no caiga víctima de las ventas precipitadas.

Para definir este margen, ambas especialistas coincidieron en que lo que una persona debería tener disponible para este tipo de gastos es lo que sobra, y evitar solicitar préstamos en la medida de lo posible.

¿EL ENDEUDAMIENTO DEBERÍA SER UNA OPCIÓN?

Si ya decidió que va a participar en el Buen Fin pero no le sobra flujo de efectivo para adquirir lo que quiere, el endeudamiento se vislumbra como una alternativa fácil, y en ocasiones lo es, sin embargo, eso sí, a un gran costo.

En caso de que solicite un préstamo, la académica del ITESM advirtió que la convención es que el endeudamiento no debe exceder 40% de su ingreso libre, es decir, el ingreso menos gastos fijos (pago de servicios, comida, transporte), y ojo: ese 40% debería abarcar todo tipo de deudas, como las hipotecarias y de automóvil además de las que adquiera en el Buen Fin.

Ahora bien, si se aventurará a hacer compras con algún préstamo, tenga en cuenta que en esto también hay malos y peores, por lo que la recomendación es buscar el financiamiento más barato.

Recuerde que endeudarse con la tarjeta de crédito puede ser sumamente perjudicial, por lo que quizá otros financiamientos como los créditos de nómina sean más aptos; recuerde comparar tasas de interés y plazos.

En el caso de los meses sin intereses, Montserrat Miranda también sugirió optar por financiamientos cuyos esquemas de pago sean sostenibles; es decir, si va a pagar 12 mensualidades de 3,000 pesos, por ejemplo, ¿tiene certeza de que podrá solventarlo por un año?

“Endeudarse ahorita, además, le restringirá de otras deudas en el futuro que puedan ser necesarias por razones imprevistas”, agregó.

Por su parte, Mariana Padilla ahondó en cuanto al costo financiero de solicitar una deuda, debido a que éste a veces va más allá del capital que se debe.

“El mexicano promedio falla con los pagos de meses sin intereses al tercer pago, aproximadamente. Esto implica que al tercer mes se comienzan a pagar los intereses más altos, y tendría que liquidar la compra o pagar de tres a cuatro veces el producto”, añadió.

Finalmente, la académica del ITESM exhortó a contemplar los compromisos de éste, pero también del siguiente año, ya que podría afrontar otro tipo de emergencias que requieran de flujo de efectivo.

“Ahorita parece fácil endeudarse, pero cuando llegue la cuesta de enero le va a doler que le quiten un porcentaje de la nómina, por ejemplo”, dijo.
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FUENTE: http://cyc-blog.com/

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