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Malcolm Young, guitarrista y cofundador de AC/DC, una estrella más que se apaga

Malcolm Young, guitarrista y fundador del grupo de rock AC/DC -junto con su hermano Angus- ha fallecido este sábado a los 64 años, según ha informado la banda a través de una publicación en su cuenta oficial de Facebook. El motivo de la muerte aún no ha sido revelado.

“Con profunda tristeza, AC/DC tiene que anunciar la muerte de Malcom Young”, versa la publicación.

Como guitarrista, compositor y visionario era un perfeccionista y un hombre único. Como su hermano es difícil expresar en palabras lo que él ha significado para mí durante mi vida, el vínculo que teníamos era único y muy especial. Deja atrás un enorme legado que vivirá para siempre”, dice el comunicado del grupo escrito por Angus.

“Como su hermano es difícil explicar lo que ha significado para mi durante mi vida. El vínculo que tuvimos fue único y especial”, añade.

El 22 de octubre, moría otro hermano de ambosGeorge Young, compositor y músico al frente del grupo The Easybeats, que también produjo los primeros álbumes de AC/DC.

Se difundió por entonces que Malcolm andaba mal de salud —se habló de cáncer de pulmón y dolencias cardíacos— aunque finalmente la prensa australiana reveló que sufría demencia y que había sido internado en una residencia.

SEMBLANZA
Nacido en Glasgow en 1953, Malcolm tenía diez años cuando emigró con su familia a Australia. Eran ocho hermanos, muchos con inclinaciones musicales; uno de ellos, Alexander Young, se quedaría en Inglaterra; como parte de Grapefruit estuvo brevemente conectado con los Beatles. El primero del contingente australiano en destacar fue George, que triunfó con los extraordinarios Easybeats y que luego formaría con Harry Vanda un prolífico tándem de compositores-productores, aparte de reencarnarse en dúo de techno-pop como Flash and the Pan.
 

Malcolm y su hermano menor, Angus, no tenían ambiciones tan sofisticadas. Despegaron como AC/DC a finales de 1973 y se ganaron un hueco en el duro circuito australiano, ante públicos belicosos a los que contentaban con versiones hard de clásicos del rock and roll y variaciones raka-raka del boogie-rock estadounidense. Sus temas propios exploraban un humor de sal gorda, aparte de desarrollar cierta épica del rock transgresor.

 

En los ochenta, ya habían perfeccionado la fórmula: himnos al sexo incansable, celebraciones del alcohol, formulaciones del poder unificador del rock, riffs más que contagiosos. Y no se desviaron un milímetro. Su único reto fue adaptar su espectáculo a festivales al aire libre, estadios olímpicos y recintos similares. Lo resolvieron con pirotecnia, disparos de un cañón, una campana gigantesca y las imparables carreras de Angus vestido como un colegial.

Como organización empresarial, demostraron sensibilidad ante las circunstancias económicas de sus seguidores, aquilatando su caché para que las entradas no alcanzaran cantidades obscenas. Simpatizaban con el fervor de los públicos hispanoparlantes, grabando videos en la madrileña Plaza de las Ventas (No bull, 1996) o en un estadio porteño (Live at River Plate, 2011).

Conscientes de que se repetían, quisieron reanimar la antigua llama con la colaboración de Rick Rubin. El fruto resultante fue el excelente disco Ballbreaker(1995), lento en elaboración y marcado por los conflictos entre el productor y Malcolm Young, defensor de las esencias de AC/DC.

Aunque no rehuían las entrevistas, el grupo funcionaba como un núcleo pétreo, sin que se filtraran las turbulencias internas. Así, la gira Black Ice Tour (2008-2010), se realizó prácticamente sin cambiar el orden de las canciones, para facilitar el desempeño de Malcolm como guitarra rítmica y corista.

SHOW MUST GO ON
El lema de AC/DC parece ser “el espectáculo debe continuar”. Se ha prescindido del baterista Phil Rudd, amante de la vida peligrosa, en varios momentos. Para el tramo final de la gira Rock or Bust, el vocalista Brian Johnson (aquejado de sordera) fue reemplazado por Axl Rose, el líder de Guns N’ Roses. Dado que el bajista, Cliff Williams, también anunció su retirada, cabría pensar que los días de AC/DC están contados. Pero no apuesten por ello: este gato tiene muchas vidas.

Actuación del grupo de rock AC/DC en el Lyceum Theatre de Londres, en 1976. DICK BARNATT (REDFERNS) EPV

FUENTE: lavanguardia.com & elpais.com

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