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EDITORIAL: Manlio Fabio: To be or not to be

EDITORIAL: Manlio Fabio: To be or not to be

Las relaciones de Manlio Fabio Beltrones con el Presidente Peña Nieto siempre han sido tensas. Los mandobles de Osorio Chong, hasta hace poco Secretario de Gobernación contra Manlio no eran por voluntad propia. Eran obuses dirigidos desde Los Pinos.
Manlio Fabio Beltrones culpa al presidente Peña Nieto de la deslucida precampaña de José Antonio Meade. Por eso es quien está filtrando a los medios la sustitución del gallo tricolor. Tampoco hubiera deseado a Osorio Chong como candidato del PRI: mientras Manlio sabe usar la mano izquierda, Chong prefiere la política del manotazo. Son comportamientos distintos. Arrinconado, amenazado, Manlio vive hoy la peor de sus pesadillas (sólo semejante a cuando el gobierno de EUA, lo acusó de proteger narcontraficantes, en los años 90).
En las elecciones intermedias, contra la voluntad de Manlio, entonces jerarca del PRI, Peña y Osorio Chong dejaron que los gobernadores eligiesen candidatos a su modo y conveniencia. No a los mejores sino a quienes pudieran garantizarles el patrocinio de las campañas. Dice Manlio Fabio que entonces se convirtió en un simple director de orquesta: se liberó de responsabilidad en las derrotas, pero igual quedó como simple florero en las verdaderas tomas de decisiones en Los Pinos.
A Manlio Fabio le quedan dos rutas a seguir: una, romper definitivamente con Peña Nieto, asumir el rol de disidente e irse por la libre. El derrumbe de Peña Nieto no lo afectaría en la etapa final de este gobierno federal que se desmorona a pedazos.
Pero Manlio Fabio es hombre del sistema. Y optará por la ruta tomada por Jesús Reyes Heroles. Como dirigente del PRI, designado por el entonces presidente Luis Echeverría, Reyes Heroles decidió que el partido no dependiera de la voluntad del primer mandatario. Ególatra como lo fue siempre, Echeverría lo destituyó de la dirigencia “ipso facto” con una simple llamada telefónica.
Pero hombre de sistema también, Reyes Heroles no rompió con su jefe. Le aceptó sumisamente un premio de consolación: director general del Seguro Social. Sin embargo, nunca fue más grillo ni hizo tanta política Reyes Heroles en su vida, que cuando estuvo de titular del IMSS.
Esa es la ruta que tomará Manlio Fabio Beltrones. Invernar como oso, replegarse en su guarida y esperar a ver pasar el cadáver de sus enemigos frente a su ventana. Manlio nunca será más grillo ni hará tanta política como cuando esté en esa posición de budista zen.
Miguel Ángel Osorio Chong se empeñó en no dejar llegar a Manlio como titular de Gobernación. En el juego de poder, hay quienes no aceptan dormir con el enemigo en la misma cama. Ahora ambos están en el estribo de la disidencia activa. No harán las pases nunca, pero tratarán de acercarse cada quién por su lado, al fuego peligroso de López Obrador. Al tiempo, como dice un chayotero del PRI.

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