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Quinto Sol

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La cloaca de LICONSA
Las situaciones raras y sospechosas empiezan a salir a la luz en una de las dependencias más opacas y proclives a la corrupción del gobierno federal, se trata de LICONSA que hoy enfrenta la queja de varios grupos de productores de leche que son castigados por los bajos precios que paga la dependencia a cargo de Héctor Pablo Ramírez Puga, quién privilegia las importaciones.

Mientras muchas áreas del gobierno federal se modernizaron para hacer más eficientes y transparentes los procesos relacionados con manejo de dinero en efectivo, en LICONSA dejaron pasar el túnel del tiempo para olvidar el proyecto de implementación de tecnología que blindara el uso de efectivo.

LICONSA sigue cobrando la leche en los puntos de entrega y venta como si fueran tiendas de raya, con bolsita y firma de recibo se realizan las operaciones todos los días. A nadie se le ocurrió implementar un sistema de registro digital telemétrico para dar certeza del buen destino de miles de millones de pesos que diariamente circulan en esa dependencia.

Doble moral de Anaya
Ricardo Anaya precandidato del Frente, tiene que resolver un dilema de orden ético y moral ante los panistas, esto por la posible inclusión en lugares preferenciales a personajes de cuestionada reputación durante la LII legislatura en San Lázaro, mejor conocidos como los “Jefes de los moches”, y por la célebre fiesta ventilada en redes sociales.

Son varias voces, en especial los gobernadores del PAN quienes ven con suspicacia como resurgen estos individuos de las catacumbas en que se encuentran después de dolorosas derrotas en sus aspiraciones políticas, Luis Alberto Villarreal en el camino a la gubernatura de Guanajuato, y Jorge Villalobos con la brújula perdida tratando de apoderarse de un escaño por la vía de Sinaloa, cuando es originario de Chihuahua.

Ricardo Anaya tiene mucho que explicar, entre la adquisición sospechosa de terrenos públicos, hasta el compromiso que tenga con los famosos “diputables”. ¡Échale Montana!.

El silencio de Los Chuchos
Las corrientes del PRD representadas por los famosos “Chuchos” andan muy calladitos, dicen quienes los conocen bien que esas son malas señales para el Frente y sobre todo para Alejandra Barrales, virtual candidata del Frente para el gobierno de la CDMX.

Los Chuchos son maestros de la simulación y el pragmatismo efectivo, tal vez están jugando en varias mesas de negociación en las semanas previas al arranque formal de las campañas para presidente de la República y en especial en la capital del país.

Algo traen entre manos los Chuchos, con seguridad le están elevando la cuota de negociación al PRD en la CDMX, pero en especial a la aguerrida Alejandra Barrales, quien por cierto no es una perita en dulce, sino todo lo contrario.

En pocos días saldrá a la luz la trama que hasta hoy los Chuchos todavía mantienen en relativo secreto.

El pasito de Mikel
Se aclara que no es sobre el pasito de baile de Mikel Arriola, a quien eso del baile nomás no se le da, “no tiene madera de bailarín” dirían en los viejos barrios de la Ciudad de México donde el baile es un arte reservado para unos privilegiados.

Algunos especialistas y expertos han señalado la ausencia de los sectores duros del PRI en el acompañamiento a Mikel en sus recorridos por la gran ciudad; pero en realidad es enorme el favor que le hacen con el desaire. A su pasito Mikel va caminando agarrando ritmo y sabor en los rounds de sombra preliminares.

Así mejor solito avanzando al pasito, le caería bien al inquilino de Bosques de Las Lomas un buen entrenamiento en el corredor Guerrero – La Malinche, para que se curta en la gastronomía popular, los modismos, el trato, sensibilidad, y sobre todo en una que otra estrategia para sortear eventuales albures.

 

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