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Miedo a deportaciones detona el flujo de las remesas desde Estados Unidos

Ascenderá el monto a 82 mil 600 mdd en 2018, lo que representa un incremento de 7.2%. La expansión económica estadunidense, otra de las razones del alza en el envío de dinero

El temor de los trabajadores migrantes a ser deportados de Estados Unidos se ha convertido en uno de los motores que impulsa el flujo de remesas familiares a la región de Latinoamérica y el Caribe. En esa dinámica, México recibe 37 de cada 100 dólares enviados, señaló un nuevo reporte del Centro de Estudios Monetarios de América Latina (Cemla) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

En 2018, las remesas que reciben los países latinoamericanos y del Caribe tendrán un importante crecimiento respecto de los años precedentes, de acuerdo con el reporte. El flujo de divisas a la región por esta vía oscilará entre 81 mil 800 millones y 82 mil 600 millones de dólares, lo que significa un aumento de entre 6.2 y 7.2 por ciento en comparación con las de 2017, el primer año de la administración del presidente Donald Trump, expuso el organismo.

Las razones del crecimiento en el flujo de remesas son tanto de índole económica como de respuesta a la retórica antimigrante del gobierno estadunidense.

El estudio explica que el creciente envío de remesas a la región este año obedece a que Estados Unidos tendrá una expansión económica mayor que en 2017, lo que se reflejará en crecientes oportunidades de empleo para los migrantes originarios de América Latina y el Caribe. También se prevé un mejor desempeño económico en América del Sur, lo que empujará al alza el flujo de remesas intrarregionales. Hasta aquí los factores económicos.

Por su parte, es razonable considerar que la política migratoria de Estados Unidos, incluyendo la cancelación del Programa de Estatus de Protección Temporal, que beneficia a inmigrantes originarios de Centroamérica y el Caribe, dará incentivos a los flujos de remesas desde ese país, ante la incertidumbre sobre la posibilidad de que migrantes sean repatriados a sus países de origen, añadió el análisis del Cemla y el BID, elaborado como parte del Foro de Remesas de América Latina y el Caribe, dirigido por el especialista Jesús Cervantes González.

En 2017, el ingreso por remesas a la región de América Latina y el Caribe fue de 77 mil 20 millones de dólares, cantidad que representó un incremento de 9 por ciento en comparación con las de 2016.

El año pasado, México captó 28 mil 771 millones de dólares de esos envíos, que representaron 37.4 por ciento del total de lo recibido por la región, resaltó el documento.

La región de América Central recibió el año pasado remesas por 19 mil 996 millones de dólares; el Caribe, 11 mil 88 millones, y el resto, 17 mil 165 millones de dólares, correspondió a Sudamérica.

Este año las cifras seguirán al alza. El reporte del Cemla y el BID prevé que las remesas a la región se sitúen entre 81 mil 800 millones y 82 mil 600 millones de dólares. De esa suma, México captará entre 30 mil 200 millones y 30 mil 500 millones de dólares, 37 por ciento del total regional.

Centroamérica recibirá entre 21 mil 500 millones y 21 mil 700 millones; el Caribe, 11 mil 800 a 11 mil 900 millones, y el resto irá a América del Sur.

De acuerdo con el estudio, el mayor dinamismo en el flujo de remesas ocurrirá este año, con respecto de 2017, en América Central, donde el crecimiento estará en el orden de 7.5 a 8.5 por ciento; en México, de 5 a 6 por ciento; y en el Caribe y Sudamérica, de entre 6.5 y 7.5 por ciento para cada subregión.

FUENTE: vanguardia.com.mx

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