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Un grupo de capuchinos de Panamá vive en la antigua ‘edad de piedra’ en vivo y en directo

Si hubiera una Guía Michelín dedicada a los monos capuchinos, el Parque Nacional de Coiba, en Panamá, tendría como mínimo tres estrellas. Desde 2004, una población de capuchinos gráciles de la isla de Jicarón usa herramientas de piedra para introducir semillas, cangrejos ermitaños y caracoles marinos en el menú. Y eso es raro.

Hasta ahora, solo uno de los dos tipos de capuchinos que conocemos (los robustos) manejaban este tipo de instrumentos. A pesar de haber sido estudiados con detalle, rara vez habíamos visto a los capuchinos gráciles usar herramientas (y, desde luego, nunca unas de piedra).

Sin embargo, lo interesante no es que estos monos estén entrando en su peculiar “edad de piedra”; ni siquiera que podamos ver en vivo y en directo cómo lo hacen. Lo realmente interesante, lo que tiene locos a los etólogos, es que esas herramientas sólo se usan allí. Y no sabemos el porqué.

Las edades de piedra y las que no lo son

Tras las investigaciones de varios especialistas locales, en 2017, el equipo de Barret instaló cámaras en tres de las islas del parque nacional. Con ellas, pudieron observar el comportamiento de los monos y descubrieron que, efectivamente, había capuchinos gráciles usando herramientas de piedra.

Según Barret, lo más probable es que, por un lado, la falta de comida accesiblehaya presionado a los capuchinos a buscar nuevas formas de alimentarse y que, por el otro, la ausencia de depredadores les haya permitido pasar suficiente tiempo en el suelo como para desarrollar (descubrir) este uso de la piedra. La explicación es sugestiva, pero hace aguas.

Lo que ocurre es que solo una pequeña población de los macacos de la isla usa estas herramientas de piedra. Es un comportamiento geográficamente muy localizado: ni los del resto de la isla, ni los de otras islas lo hacen aunque comparten esos dos factores (poca comida y ningún depredador). Y no porque los monos estén aislados, al revés. Está más que documentada la movilidad de los monos entre grupos a lo largo de la isla

¿Qué es lo que hace que las nuevas técnicas se queden localizadas en un solo lugar? ¿Por qué los capuchinos no se las llevan con ellos? Esto es lo interesante: muchas especies han llegado a la “Edad de Piedra”, de hecho, la pregunta clave es por qué no hay más, cuáles son los límites del conocimiento. Y en Panamá estamos en una posición inmejorable para descubrir (un poco mejor) qué nos hace ser lo que somos.

FUENTE: xataka.com

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