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EDITORIAL: La necesidad de un Sistema de Votación electrónica

EDITORIAL: La necesidad de un Sistema de Votación electrónica

Las pasadas elecciones del 1 de julio de 2018, nos han dejado múltiples lecciones una muy importante, es la necesidad de dar un paso hacia adelante y modernizar el sistema electoral, la votación electrónica surge así como una absoluta necesidad ante una sociedad que avanza a pasos agigantados en donde el Internet y las redes sociales juegan hoy un rol importante en lo que podríamos denominarlo como la “democracia electrónica”.

Este modelo de democracia actual está regido por las reacciones rápidas al más variado y complejo de los temas que un ser humano puede tratar y el electoral no es la excepción.

Pero veamos cual es el diagnóstico: En los últimos procesos electorales, la prioridad ha sido ofrecer resultados rápidos para evitar inestabilidad postelectoral, lamentablemente no lo hemos conseguido. ¿Por qué no ha sido posible? Le hemos apostado a cualquier tipo de medición que permita contar con resultados que en boca de ciertas autoridades sirve para lograr la estabilidad y tranquilidad del país frente a una eventual desestabilización debida a no contar con resultados electorales el mismo día de la jornada electoral.

Por una lado tenemos la invención de “los conteos rápidos” muy defendidos por sus creadores pero no han sido la solución, por otro lado tenemos “Los programas preliminares de votación”, mismos que, han mostrado su deficiencia para mostrar resultados definitivos en el mismo día de la jornada por no poder contabilizar las urnas que vienen con inconsistencias y con esto finalmente se tiene que recurrir a lo de siempre: conteos manuales lentos que con deficiencias en la capacitación convierten el cómputo en un verdadero caos, lo no hacen más que abonar a la incertidumbre sobre los resultados finales.

Aunado a lo anterior tenemos, elecciones cada vez más cerradas que no permiten claridad y para colmo pareciera que enfrentemos una involución hacia a prácticas que se creían desterradas (extravío de paquetes por ejemplo) De ahí que la solución es reinventar el sistema de votación actual.

El Voto electrónico surge como la opción más viable y acorde a los tiempos modernos, que sustituya el papel, las copias (que en ocasiones son totalmente ilegibles) parece cosa de un pasado en el que usábamos máquinas de escribir de carrete, (si.. de esas que todavía se usan en los “escritorios públicos”). El gasto que representa las boletas físicas, el error humano debido a falta de capacitación en los conteos manuales (interminables y agotadores) que por cierto, nos han llevado inclusive a errores cada vez mayores que no solo no abonan a un resultado fiable al término de la jornada de la electoral sino inclusive ponen en riesgo una elección completa.

Por ello es imperativo el tránsito a un nuevo sistema de votación incluyendo la urna electrónica, que entre otras bondades ofrece resultados al término de la Jornada y no días o semanas después, evitando así el error en los cómputos locales, distritales federales etc.

Hacerlo así es ir acorde a los nuevos tiempos en los que los Millenians acostumbrados a lo electrónico (compras en línea, transacciones bancarias etc. forma parte de la evolución de una sociedad agotada por un modelo de votación en papel que resulta arcaico y que no ofrece garantías ni certezas deviene altamente cuestionable.

En suma, son múltiples los beneficios que un sistema de votación electrónica podría aportar. De entrada una disminución extraordinaria de impugnaciones a nivel estatal, regional o nacional que inhibiría la judicialización de la política y por otro lado, le regresaría al ciudadano sujeto inicial y terminal de la democracia, un modelo democrático moderno acorde a los nuevos tiempos de exigencia de información legal, real, rápida, veraz y sobre tecnológicamente actual.

 

Dr. Alejandro Medina Pérez

Secretario de estudio y cuenta del TEPJF y Visitante profesional en la Corte Interamericana de Derechos humanos

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