Compartir

Grupo Posadas quiere enamorar en las Islas Caribeñas

El 13 diciembre de 2017 fue una fecha significativa para Grupo Posadas. Ese día la compañía puso la primera piedra del hotel Grand Fiesta Americana Punta Cana Los Corales All Inclusive, lo que materializa su regreso a los mercados foráneos, luego de que, en 2012, vendió sus hoteles en Sudamérica al grupo francés Accor, para enfocarse en el mercado mexicano.

El evento en el que se anunció el inicio de la construcción del hotel no pasó inadvertido, pues ahí se reunieron el presidente de República Dominicana, Danilo Medina, el ministro de Turismo, Francisco Javier García; Giovanni Riccotti, propietario de Los Corales Development y directivos del grupo hotelero mexicano.

Tras su exitosa incursión en el Caribe mexicano, en donde cuenta con distintas propiedades, tanto en Cancún como en la Riviera Maya, la firma tenía claro lo que debía hacer al iniciar su expansión internacional: ubicarse en algunos de los destinos más importantes de las islas del Caribe, los cuales compiten por el mismo tipo de turismo que atraen las playas mexicanas. Entonces, países como República Dominicana, Cuba y Jamaica quedaron en la mira de la organización.

Para llegar a esas naciones, Posadas debía reinventarse y dejar atrás viejos modelos de negocios que estaban deteniendo su crecimiento. “Hace cinco o seis años decidimos hacer una especie de giro con el objetivo de ser una compañía que invierte menos en ‘ladrillos’ y más en tecnología y en sus marcas, para poder dar servicios a terceros”, explica José Carlos Azcárraga, director general de Grupo Posadas.

Esta estrategia les permitió llegar a 166 hoteles, los que tiene en la actualidad, con más de 26,000 habitaciones, y reportar ingresos totales de 8,907 millones de pesos (unos 436 mdd) al cierre de 2017. Durante 2018, Posadas espera abrir 24 propiedades, además de 54 hoteles que están en construcción, los cuales iniciarán operaciones en uno o dos años. Sólo 6% del capital para esas más de 50 unidades será puesto por Posadas; el resto lo aportarán inversionistas privados, tanto institucionales como de algunas compañías familiares.

Cambio de estrategia

El desarrollo de la industria turística en México provocó que, durante muchos años, Grupo Posadas se concentrara en hoteles de negocios, ubicados en zonas urbanas, los cuales, por las propias características del segmento, eran unidades pequeñas, con muy poca diferenciación entre una propiedad y otra. Esto trajo otra situación: Posadas no contaba con propiedades que se volvieran un icono de la compañía y le dieran identidad.

“Hace algunos años nos dimos cuenta de que estábamos descuidando el crecimiento de los hoteles resorts y de grandes propiedades del mercado all inclusive, y de que había mucho interés [en ello] de los inversionistas de los hoteles de ciudad, de marcas como Fiesta Inn y One [dirigidas al viajero de negocios]. Seguir por ese camino era lo fácil para nosotros”, reconoce Azcárraga.

Lo anterior los llevó a un punto de inflexión para replantearse hacia dónde quería expandir el negocio. Enseguida analizaron qué necesitaban para desarrollar marcas importantes en el mercado de resorts todo incluido y, finalmente, surgieron de ese análisis cadenas como Live Aqua, con un fuerte enfoque en el mercado del lujo. La primera unidad de esa marca se edificó en Cancún, con buenos resultados.

“Con esto supimos leer dos cosas importantes: Una, el crecimiento que iba a tener el segmento de resorts; y dos, el cambio en el mercado, que ahora está mucho más interesado en ‘experiencias’. Todas nuestras marcas nuevas están enfocadas en atacar este tipo de mercado, que demanda experiencias personalizadas”, comenta Azcárraga.

FUENTE: forbes

Dejar un Comentario