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Bailey guardó su última sonrisa para poder conocer a su hermanita recién nacida

Bailey Cooper se encontraba enfrentando una dura batalla contra el cáncer, pero eso no era lo más importante para él, si no la llegada de su hermanita que estaba próxima a nacer. Apenas conoció a su nueva hermanita, a la que llamó Millie y el pequeño de 9 años falleció.

Su mamá se encontraba en avanzado estado de embarazo cuando les llegó la terrible noticia, Bailey tenía algunos días, tal vez una semana de vida; la noticia devastó a todos pero no a su valiente hijo quien estaba esperanzado de mirar a su hermanita antes de partir.Bailey. guardó su última sonrisa para su nueva hermanita.

Bailey guardó su última sonrisa para su nueva hermanita. Foto: Facebook

Fue en el año 2016 cuando comenzaron los síntomas del pequeño; sin embargo, se confundió con una infección que no mejoró, pero los análisis arrojaron la triste noticia, Bailey padecía linfoma de Hodgkin.

Desafortudamente. la enfermedad atacaba directamente sus vasos sanguíneos y se encontraba en un avanzado estado por lo que de inmediato comenzó un tratamiento de quimioterapia.

Bailey guardó su última sonrisa para su nueva hermanita. Foto: Facebook

Las quimioterapias parecían funcionar pero una recaída regresó la tristeza a la familia.

“Nos llamaron del hospital y nos dijeron que había recaído y que le tenían que volver a ingresar. Los médicos decían que había una tasa de supervivencia del 70% por lo que obtuvo un trasplante de células madre. Lo intentamos todo”, dijo Rachel, la mamá de Bailey.

Bailey guardó su última sonrisa para su nueva hermanita. Foto: Facebook

Según Bristol Post, la enfermedad se fue diseminando por el cuerpo del niño, se pasó a su pecho, pulmones, hígado y estómago.

“Cuando se lo dijimos, se derrumbó y dijo que no quería irse solo. Nos quedamos con él un par de horas, pero pronto juntó fuerzas y lo aceptó. Nos miró sonriendo y nos dijo que nos fuéramos a casa”, relataron sus padres.

Bailey asimiló la situación y quizo hacerse cargo de su propio funeral, en el que para asistir debían vestir trajes de superhéroes.

“No pensamos que viviera tanto tiempo, pero él estaba decidido a conocer a su hermana. Ella nació a finales de noviembre y él la abrazó e hizo todo lo que haría un hermano mayor: cambiarla, lavarla, cantarla… Sin embargo, empeoró trágicamente. Fue muy difícil.”

Bailey guardó su última sonrisa para su nueva hermanita. Foto: Facebook

“Los médicos dijeron que se iría antes de que naciera Millie. Él no. Luchó, y de camino al hospital, dijo que deberíamos llamarla Millie.”

Sabiendo que no habría Navidad para el pequeño sus padres decidieron continuar con la tradición y que él escribiera su carta a Santa Claus, él se reusaba, pero finalmente pidió juguetes para niños más pequeños, pensando en que sería su hermano menor quien los disfrutaría.

Bailey no soportó más y el 22 de diciembre fue internado, para la Nochebuena, casi a media noche sus padres supieron que era el momento, “le dijimos que era hora de irse. Y respiró por última vez”.

Bailey guardó su última sonrisa para su nueva hermanita. Foto: Facebook

“Estamos desolados, pero también felices de que ya no sienta dolor. Lo más difícil es vivir sin él.”.

FUENTE: debate.com.mx

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